22 ago. 2010

La media vuelta




Tenía que haber escrito esta entrada en el blog unos días después de la llegada a mi puerto base, lo cual ocurrió el día cuatro de agosto, pero el verano es muy "ajetreante" y hace "muxa caló" por lo que lo fui posponiendo hasta hoy.
Allá vamos. Salí, del Real Club Marítimo del Abra el día 25/07/10 a las 09:30 hrs. (después de haber estado "holgazaneando" por Bilbao, Las Arenas y Portugalete mas de cinco días) con muy poco viento del NE y la mar en consonancia. Algo de motor y las velas portando me hicieron llegas a Santander a las 16:30 de ese mismo día. Como la vez anterior conseguí atraque en el Real Club Marítimo de Santander ( un tanto "carillo" pero en el centro de la ciudad)
Aquí se me unieron una pareja de amigos con los cuales haría el resto del viaje hasta el puerto base.

Salimos de Santander a las 14:30 del día siguiente, con un viento flojo del N., con destino a San Vicente de la Barquera adonde llegamos a las 20:00 hrs. de ese mismo día. Aquí no hay un puerto deportivo al uso y el amarre es en cualquier punto libre del puerto pesquero. Lo mejor es preguntar a alguien, con pinta de marinero local, en que zona del puerto estorbaríamos menos.
El problema en este puerto son las fuertes corrientes de marea y la diferencia de alturas entre pleamar y bajamar. Hay que tener todo esto en cuenta para dejar las amarras, largos y springs, lo suficientemente largas para que al bajar la marea el barco no se quede "colgado" de las mismas. También debemos buscar que haya una escalera fija en el amarre para poder embarcar y desembarcar en cualquier momento, independientemente de la marea.
Pueblo pesquero y turístico. Quizás mas de esto último en verano. Cervezas, cena y unas copichuelas agotaron el día.
Al día siguiente paseo por el pueblo, unos cafés, unas cervezas y vuelta al barco. Había que salir con rumbo a Lastres.

Llegamos a Lastres el día 27/07/10 a las 19:30. Aquí hay unos pantalanes para las pequeñas embarcaciones locales y un pequeño pantalan en el cual entran dos barcos de unos 10 - 12 metros.
Por desgracia para nosotros estaban ocupados por dos tránsitos franceses. Así que a repetir la operación del puerto anterior; atracar en el muelle pesquero, intentado no ser un estorbo para la flota local.
Paseo por el pueblo, cervecitas, cena y las habituales copichuelas.

Salimos de Lastres al día siguiente con destino a Gijón con un viento del NE, que apenas nos hizo utilizar el motor, llegando a Gijón a las 15:30 hrs. Aquí, después de recorrer la ciudad y tomar las preceptivas cervecitas, fuimos a cenar con un amigo y tuvimos una animada charla a bordo, acompañada con los correspondientes "torrotitos" (gin-tonic suaves)

Salimos de Gijón a las 13:00 hrs. con destino a Cudillero adonde llegamos a las17:30 hrs.
Aquí tampoco hay pantalanes para tránsitos y cuando nos disponíamos a atracar en el muelle pesquero se nos acercó un chico con un bote diciéndonos que teníamos que amarrar en las boyas que hay para tránsitos, y que él nos acercaría a tierra mas tarde en el bote. Así lo hicimos y al rato llega el chico a cubrir el impreso de entrada a puerto. Creí que teníamos que pagar algo por el amarre en boya pero nos llevamos una sorpresa cuando nos dijo que era gratis. ¡Al fin algo es gratis en este país! lo cual nos es moco de pavo en lo que a la náutica de recreo se refiere.
El chico, muy amable (en las formas, que no en el fondo, como se verá) nos dice que acaba el turno a las 21:00 hrs. pero que tienen un pequeño chinchorro de remos que nos dejará antes de acabar el turno para acercarnos a tierra y que, cuando nos marchemos al día siguiente, se lo dejemos amarrado en la boya.
El muchacho acabó el turno y se largó, dejándonos sin medios para acercarnos al pueblo. A grandes males, grandes remedios. A las 22:00 hrs. soltamos amarras de boyas y nos abarloamos a un pesquero que estaba atracado al muelle. Visitamos el pueblo, cenamos, etc. y a las dos de la mañana volvimos al barco, desatracamos del pesquero y nos fuimos amarrar a la boya en la que habíamos estado.

De Cudillero salimos el día 30/07/10 a las 10:15 hrs. con destino a Ribadeo con poco viento del NE que nos hizo llegar a Ribadeo a las 17:45 hrs. Durante la navegación llevamos el currican a remolque hasta que cogimos siete hermosas caballas. Como ya teníamos para la cena recogimos el curri. No nos gusta pescar por pescar, solo para la siguiente comida/cena.
En Ribadeo, una vez estuvimos amarrados y conectados a la energía del puerto, sacamos la barbacoa eléctrica y nos comimos los cadáveres de las caballas, previamente fileteadas y marinadas con ajo y aceite, a la parrilla, regadas con el correspondiente vino o cerveza, al gusto.

Salimos de Ribadeo el 31/07/10 a las 13:00 hrs., con un viento favorable que nos llevó hasta Viviero, donde entramos a las 18:30 hrs. Aquí quedamos para cenar con una pareja de amigos de otro barco de Gijón, que iba de vuelta hacia su puerto base después de haber estado quince días por las Rías Baixas, y con otra pareja de Viveiro. Estupenda y variada cena en tan buena compañía, seguida de los preceptivos "torrotitos".

De Viveiro salimos al día siguiente a las 14:00 hrs. (como se puede ver por las horas de salidas no somos muy madrugadores) con destina a A Coruña adonde llegamos a la 23:00 hrs. Como en la navegada pescamos unas caballas repetimos la "operación caballa a la parrilla" una vez amarrados a puerto.
Al día siguiente se nos unió otro tripulante que vino expresamente para estar con nosotros durante los dos siguientes días. Cenamos los cuatro en A Coruña como nos merecemos, después de un largo paseo por la ciudad y, como digestivos, nos tomamos unos "torrotitos".

Salimos de A Coruña el día 3/08/10 a las 11:30 hrs. con unos 20 nudos de viento del N que nos llevó hasta Camariñas adonde entramos a las 18:00 de ese día. Durante el trayecto el viento se acercó por momentos a los 30 nudos. Con todo arriba y génova atangonada íbamos como motos.
Aquí tocaba despedida y cierre puesto que al día siguiente deberíamos llegar a Portosín, por lo tanto la cena y los digestivos tenían que estar a la altura. Y lo estuvieron ¡vive Dios!

De Camariñas salimos el día siguiente a las 12:00 hrs. con un viento del N de unos 15 nudos el cual fué en aumento hasta acercarse a los 30 nudos en las cercanías de Finisterre. Llegando a Portosín a las 18:00 hrs.

Como puede verse, la vuelta fue mas relajada que la ida, con etapas mas cortas y visitando mas puertos. ¿La razón? Los amigos estaban de vacaciones y había que hacer que éstas fueran agradables combinando navegación con gastronomía y paisajismo local.

El total de millas recorridas fue de 820, de las que un alto porcentaje fueron hechas únicamente a vela.

Como las paridas políticas ya no estan de moda (ya no queda mucho que decir) suelto una un tanto peculiar:
"Everybody wants to go to heaven but nobody wants to die"
Home, sometimes sweet home, 22/08/10